Suma de voluntades por un buen vivir

Dic.09.2019

Los parques nacionales invitan al diálogo, a aprender y a construir con otros, dice Eugenio Rengifo en esta columna publicada el jueves 5 de diciembre en el diario El Llanquihue y que reproducimos aquí.

En tiempos de cambio y confusión, es esperanzador reconocer a grupos de personas en el país que han tomado el camino de la reflexión y el encuentro. Hoy más que nunca las convenciones y verdades absolutas se han debilitado, dando paso a preguntas y nuevas definiciones del tipo: cómo es el tejido social que nos une, cómo habitamos en y con la naturaleza. En ese sentido tenemos la oportunidad de invitar hoy al diálogo y a escucharnos entre nosotros, aprender de otros, construir con otros.

Durante los últimos días hemos tenido la oportunidad de conversar y abrir el diálogo con distintos actores, entre los que destacan los que hemos tenido con la comunidad de Correntoso, aledaña al Parque Nacional Alerce Andino.  En estas instancias, hemos visto que sus vecinos tienen la oportunidad de ser anfitriones de esta área protegida, conociendo más el parque y desarrollando distintas alternativas de turismo como consecuencia de la conservación. Por otra parte, los guardaparques de Conaf, pueden encontrar en la comunidad a nuevos amigos y guardianes del parque. Suma de voluntades por un buen vivir. Esto está ocurriendo y es esperanzador.

Además, en este contexto resulta importante rescatar y celebrar el poder de las alianzas y los compromisos, el trabajo conjunto entre distintas personas e instituciones para movilizar proyectos con visión compartida a largo plazo. Un ejemplo de esto es el convenio que reúne a la academia, la sociedad civil y el mundo público para promover la conservación y el desarrollo local vinculado al parque nacional Alerce Andino que se formalizó la semana pasada entre Amigos de los Parques, CONAF, Municipalidad de Puerto Montt y Universidad San Sebastián. Este convenio para el mejoramiento de áreas de uso público en el Parque, es fruto de la oportunidad de generar un espacio de encuentro para la transformación de una comunidad en torno a sus áreas protegidas.

El parque nacional Alerce Andino nos puede enseñar mucho en el contexto actual. Este hogar de alerces, pudú, pumas, güiñas, zorro gris, chingues, carpinteros, es también nuestro hogar, es un espacio vital clave para la vida en el Planeta y en la región de los Lagos y está en nosotros transformarnos en los guardianes de su futuro.